Amar y querer, son dos verbos que utilizamos como sinónimos en nuestro lenguaje y que condicionan nuestra creencia o actitud sobre el amor. Desde el punto de vista del yoga hay una sutil diferencia que pasa desapercibida.

Amar o querer, no es lo mismo:

  • Amar une, querer ata o atrapa.
  • Amar surge del corazón, querer surge del deseo.
  • Amar es dar, querer es coger.
  • El amor construye, crea y expande, el querer se limita al deseo que puede ser creativo si, en función de conseguir lo que se desea.
  • El amor es desinteresado siempre, el querer es interesado siempre.

Compasión o lastima, no es lo mismo.

La compasión surge del amor, de la identificación con el que sufre, de ponerte en sus zapatos, sufres con él/ella sus problemas, aun sin tú tenerlos. La lástima surge del ego, del que se siente superior al que sufre, no se identifica sino que se siente importante por el hecho de ayudar.

La compasión al surgir del amor es desinteresada, la lastima al surgir del ego busca un reconocimiento.

El/la que compadece (de compasión) no espera nada a cambio, ni siquiera gratitud. El/la que siente lastima espera como mínimo gratitud, lealtad, incluso que el otro/a se sienta agradecido y en deuda.

Al ser humano le queda mucho camino para aprender a amar de verdad. Pues donde hay amor no puede haber crueldad de ningún tipo. Si el ser humano fuera realmente humano, no existiría la violencia, se pensaría en el bien común en lugar de ser egoístas y pensar en ayudar al que te puede corresponder con su ayuda, generando círculos de privilegiados con poder, que ignoran a los que realmente necesitan ayuda.

Desde el punto de vista del yoga, amar hasta lo que sería el amor incondicional es un proceso evolutivo, de crecimiento personal, es la superación y el control de los instintos desde una conciencia elevada.

Un ejemplo:

Nuestro cuerpo “biológico” genera “hormonas” que provocan el “deseo”, el deseo nos lleva a “lo quiero”, “lo poseo”. ¿Cuándo se evoluciona a amar? Cuando empiezas a dar, a entregar. Progresivamente hasta que sientes que el bienestar del otro/a es más importante que el tuyo propio.

Y aquí es cuando se complica todo, porque no es solo esto y ya está comprendido, lo pongo en práctica.  No, pues vivimos en un mundo social, con creencias colectivas, que dependen de la cultura, la evolución generacional de las costumbres, etc… y se mezcla con las emociones, que ante determinadas situaciones se convierten en emociones encontradas, que chocan.

Por ejemplo, según nuestra cultura, costumbres, religión somos monógamos. Pero… ¿lo somos realmente?, ¿Por qué la infidelidad, si realmente lo somos? O tal vez sea que no amamos, solo queremos. Y cuando el deseo quiere otra cosa la coge, “querer es coger”, y como el “yo quiero” es egoísmo…. Se crean situaciones dolorosas. O ¿tal vez es que si que podemos amar a más de una pareja? y ¿ser amados de verdad por más de una pareja? O ¿tal vez seamos capaces de amar a más de uno/a, pero aun no hayamos aprendido a compartir amor?

Pregúntate lo siguiente:

Si tu pareja siente algo por otra persona… ¿Te duele? y ¿qué haces?:

  • Dejas que se vaya de tu lado
  • Intentas que se quede a tu lado por todos los medios
  • Compartes con otro/a (en nuestra sociedad no está bien visto y pocos/as son capaces de aceptarlo)

Si eres tú. Quien siente algo por otra persona:

  • Te sientes culpable
  • Se lo dices a tu pareja (sinceridad)
  • Lo ocultas y llegas a engañarle

El amor incondicional sería dar libertad al otro para decidir, a pesar del dolor que pueda causarnos ser sinceros, y aceptar las consecuencias. Amar en según qué situación puede significar dejar ir, ¿pero como reaccionamos a esa perdida?. Si genera rabia y resentimiento por la ausencia (no por la forma en que el otro pueda haber actuado), no estabas amando, solo era querer. Lo normal y habitual es que el otro, por los motivos que sean actué de una forma más traicionera, la situación nunca es simple, sino que se va complicando. Y la rabia y el resentimiento se suman a la pérdida. Diferenciar estas emociones y trascenderlas aceptando la situación, es otro trabajo que como humanos debemos aprender. Desde el perdón, para llegar al amor.

Y ¿en otro tipo de relaciones? ¿Amas o quieres a tus amigos, familia etc.? Sientes emociones de rabia, envidia, celos… observa tus emociones hacia otras personas, y teniendo en cuenta el contexto de la situación que las provoca, pregúntate si surgen porque amas o porque quieres.

El amor incondicional es dar sin esperar nada a cambio, es compartir, incluso servir, es sacrificio,… Pero siempre empieza por y hacia uno/a mimo/a, pues si no me amo incondicionalmente a mí, no puedo amar así a los/as demás. Y si me amo incondicionalmente, nunca permitiré que esa incondicionalidad hacia otra persona me dañe a mi (ej: casos de mujeres maltratadas) ¿Cuántas personas conoces capaces de sacrificarse por otro? Y ¿a qué nivel, al 100%, o solo depende de la situación?

El yoga enseña a desarrollar el amor y la compasión a través de:

  • El servicio, la acción desinteresada o lo que es lo mismo el karma yoga, (los grupos de voluntarios para ayudar a otros practican karma yoga). El practicante de karma yoga, al estar en contacto con el sufrimiento de otros desarrolla la empatía, y a través de la empatía la compasión.
  • Y el Bhaktí yoga, el practicante de Bhaktí yoga, desarrolla la empatía y la compasión a través de su propio proceso emocional y se convierte en un dador/a. El Bhaktí y el karma yoga se dan la mano pues la compasión y el amor hacia los demás es común en ambos, en el Bhaktí se llega a través de la idea de que todo ser vivo es divino, que lo divino se refleja y está en cada uno de nosotros, ¿Cómo vas a dar la espalda a alguien que te necesita si crees que al hacerlo le estas dando la espalda a eso que llamas Dios? En yoga el amor a Dios se llama Prem o Prema.
yogasuryachandra

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